lunes, 20 de julio de 2009

15ª Etapa: Pontarlier-Verbier 207.5 km

Entonces en Besanzón vieja ciudad española
Lanzado como un grano a merced del viento
Nació de sangre bretona y lorenesa a la vez
Un niño sin color, sin mirada y sin voz

Victor Hugo, Las Hojas de Otoño.

Victor Hugo nació en Besançon. También Fourier, Proudhon y los hermanos Lumiere. Ayer acabamos allí, esperemos que la capital del franco-condado estimule una vez más a la historia. Veremos.

Pues sí. Una vez más, la carretera -la vida- pone -parece- las cosas en su sitio. Todo ha salido según el guión previsto. Una escapada larga, Astarloza ha llegado a estar líder durante más o menos una hora. Y luego, la escapada buena, la arrancada de Contador y el maillot amarillo. ¿Qué demonios pinta Wiggins en esta historia?. Sastre va por el puesto duodécimo, creo. Bueno. Luego dicen que las etapas anteriores eran las monótonas. No sabemos si lo del americano es o no es. Nos da igual.

Debe ser el Tour, éste, de más rendimiento en carretera. La velocidad media, en una etapa de media montaña con llegada en alto ha sido de casi cuarenta y un kilómetros. A los del Astaná les digo que se guarden de las calendas de julio, la falta de Lipheimmer puede ser decisiva en las etapas que les quedan. Hace dos días tenían cuatro candidatos al podio. Hoy únicamente les queda uno fiable y alguno posible.

Mañana, descanso. Playa y siesta.
atumbabierta
*****

Cerrar ojos,
apretar dientes,
reconocer el momento,
desconectar,
huir.
Soledad drenando arterias.
Soledad alimentando músculo.
Soledad desconfigurando el mapa de posibilidades.
Regresar,
tomar contacto,
reconocer la victoria,
separar dientes,
abrir ojos, corazón y brazos.

Cronoescalada
*****

En marzo de 1975 hablé con Bobby Fischer y le dije cómo estaban las cosas. Creo que tomó la decisión correcta. No se presentó a defender su cetro mundial de ajedrez, y en abril el nuevo rey fue el camarada Karpov. Paradójicamente, la leyenda del norteamericano se agrandaba: demostró ser el mejor y no necesitaba más, como yo le había explicado. Lo que no imaginé es que se asustara tanto como para esconderse de por vida. Aquella fue mi pequeña contribución al mito. Y Lance Armstrong también era un mito hasta ayer. Sergei y un humilde servidor no se explican cómo la CIA ha permitido que el mundo entero pueda ver a un símbolo de las barras y estrellas arrastrarse por Verbier con esa cara de pánico. Eso no puede ser bueno para una nación que vive de los sueños y de los ídolos mediáticos. Desde este coche escoba aconsejamos a quien concierna que lo convenzan para que se baje de la bici, si no quieren hundir a EEUU en una semana de pesadilla y regomeyo. ¿Alguien se imagina a Bobby Fischer de analista de Kasparov? ¿Alguien soportará a Lance Armstrong de aguador amargado? Lo avisé, Armstrong no volvería a pisar la Luna..., en cambio Bobby permanece en ella. Y al margen de estas reflexiones de soldado retirado, tengo que reconocer mi satisfacción: Verdugo le sacó un minuto a Larsson; y Contador se arrancó el cable del pinganillo cuando atacó. Como dice el poeta Powerade "el corazón de los hombres se mueve de forma involuntaria".
Zalachenko
*****

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